EN 32 AÑOS LA PARTICIPACIÓN DE MULTINACIONALES LÁCTEAS CRECIÓ DEL 8 % AL 37 %

El nuevo Ranking de Industrias Lácteas elaborado por el OCLA refleja un profundo cambio en la estructura del sector. Hoy, más del 60% de la leche que reciben las principales empresas del país está en manos de compañías multinacionales, mientras el sistema cooperativo perdió el protagonismo que tenía en la década del 90.

 

El último Ranking de Industrias Lácteas 2025/2026 elaborado por el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) no solo confirmó que Saputo continúa liderando el procesamiento de leche en el país. También dejó al descubierto una transformación mucho más profunda: en las últimas tres décadas la industria láctea argentina cambió de manos.

Según el informe, dentro de las veinte principales industrias del país algo más del 60% de la leche recibida corresponde actualmente a empresas multinacionales, la mayoría con casas matrices en el exterior. Si se considera toda la producción nacional, estas compañías procesan alrededor del 37% de la leche argentina.

El dato refleja un proceso que se viene consolidando desde comienzos de los años 2000 y que modificó el mapa empresario del sector. El propio OCLA señala que, sin emitir un juicio de valor, se observa una creciente presencia de firmas con actividades multinacionales en la industria láctea argentina, fenómeno acompañado por adquisiciones, fusiones y cambios de titularidad de empresas.

Del cooperativismo al capital internacional
El contraste con la situación de principios de los años noventa resulta contundente.

Mientras hoy el sistema cooperativo industrial representa apenas alrededor del 3% del recibo de leche, en 1994 concentraba aproximadamente un tercio de toda la producción nacional, llegando incluso a superar el 35% durante algunos años de esa década.

La tendencia argentina contrasta con lo que ocurre en los principales países lecheros del mundo, donde más del 40% de la leche continúa siendo manejada por cooperativas.

Paradójicamente, en Argentina las cooperativas mantienen un fuerte peso en la producción primaria —donde concentran alrededor de un tercio de la leche producida—, pero esa participación prácticamente desaparece al llegar al procesamiento industrial.

Un mercado poco concentrado
A diferencia de otros grandes países productores, la creciente participación de multinacionales no implicó una fuerte concentración del mercado.

Las cinco principales industrias procesan actualmente el 36% de la leche del país, muy por debajo del más del 80% que suele registrarse en los principales mercados internacionales.

Incluso la empresa líder recibe apenas el 11,9% de la producción nacional, cuando en otros países ese porcentaje oscila entre el 25% y el 90%.

Para el OCLA, esto demuestra que Argentina continúa teniendo una industria altamente atomizada, característica que incluso se profundizó luego de los años noventa.

Las empresas grandes siguen ganando participación
Otro dato que surge del relevamiento es que las compañías de mayor tamaño continúan ampliando su peso dentro de la cadena.

Durante el período 2025/2026, la producción nacional de leche creció 6,9%, mientras que las empresas incluidas en el ranking aumentaron su recepción de leche 9,8%.

Esto sugiere una transferencia de materia prima desde industrias más pequeñas hacia compañías de mayor escala, fenómeno que se vio acompañado por una fuerte dispersión en los resultados individuales: algunas crecieron más del 30%, mientras otras redujeron su recepción más del 20%.

Un mapa que seguirá cambiando
El OCLA anticipa que el próximo ranking podría mostrar modificaciones aún más importantes.

En los últimos meses se concretaron adquisiciones, fusiones y proyectos de expansión, mientras otras empresas permanecen en procesos de venta, configurando un escenario dinámico para la industria láctea argentina.

Aunque Saputo mantiene el liderazgo del ranking, el verdadero dato de fondo es otro: la estructura empresaria del sector continúa transformándose y el protagonismo de las compañías multinacionales es cada vez mayor, en un mercado que sigue siendo mucho menos concentrado que el de los principales países productores del mundo.

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