EL CONSUMIDOR REDEFINE EL FUTURO DE LA LECHE
La evolución de los hábitos de consumo en América Latina fue el eje de la conferencia inaugural del 18.º Congreso Panamericano de la Leche y el 12.º Congreso Internacional de la Industria Láctea, que se desarrollan del 8 al 10 de julio en Plaza Mayor Medellín, organizados por la Federación Panamericana de Lechería (Fepale) y la Asociación Colombiana de Procesadores de la Leche (ASOLECHE) bajo el lema «El futuro se escribe con leche».
El encargado de abrir el programa académico fue Samir Campo, presidente de RADDAR CKG LATAM, sin dejar de lado la nostalgia, comprender cómo evolucionó el consumo de leche en la región.
«Todos recordamos cómo tomábamos leche en la casa de nuestros abuelos: pasaba el lechero, se compraba la leche y luego se hervía. Pero hoy los datos muestran una realidad completamente distinta», planteó.
Según explicó, en Colombia el 55,7% de los productos lácteos se adquieren en tiendas de barrio y pequeños comercios, y gran parte de esas compras continúa realizándose en efectivo. Sin embargo, el dato más importante, sostuvo, es que el consumidor está cambiando a un ritmo mucho más acelerado que la propia industria.
Durante su exposición analizó cómo el mercado incorpora nuevos competidores, entre ellos las bebidas vegetales y las denominadas «leches alternativas», obligando a toda la cadena láctea a repensar su propuesta de valor.
Campo remarcó que el gran cambio de paradigma ya no pasa solamente por alimentar, sino por nutrir. En ese sentido destacó la creciente importancia que adquiere la proteína dentro de las decisiones de compra y la tendencia hacia una nutrición cada vez más personalizada.
También hizo referencia a las nuevas guías alimentarias internacionales, que continúan otorgando a los lácteos un lugar destacado dentro de una alimentación saludable, con especial relevancia para el desarrollo infantil y para la población mayor de 40 años.
El especialista señaló además que los cambios demográficos, la menor tasa de natalidad, el aumento de la esperanza de vida y las transformaciones en el ingreso de los hogares están modificando profundamente la demanda de alimentos.
«La estructura del gasto cambia cuando cambia el bolsillo de las familias», explicó, al tiempo que advirtió que el aumento previsto en los precios de los alimentos obligará a las empresas a ofrecer productos con mayor valor agregado, diferenciación y capacidad para responder a nuevas necesidades.
Entre las tendencias que marcarán el futuro del sector destacó el crecimiento de alimentos ricos en proteínas, los productos orientados a la salud digestiva —con probióticos, fibra y vitamina D—, el desarrollo de líneas premium y la revalorización de los productos locales.
Como mensaje final, Campo llamó a la industria a adaptarse a un consumidor cada vez más exigente, que busca bienestar, experiencias de consumo y productos alineados con sus necesidades, reafirmando que el futuro de la leche dependerá de la capacidad del sector para innovar sin perder el vínculo histórico que mantiene con los consumidores.










