HIDROVÍA: LA FÓRMULA DEL ” PRECIO MÍNIMO ” QUE FORZÓ UN EMPATE INDUCIDO PARA BLINDAR LA LICITACIÓN A MEDIDA
La trama detrás de la adjudicación que anticipó este medio y la radiografía de la letra chica del pliego. Por qué la oferta económica fue solo un decorado para asegurar el desembarco del tándem Jan de Nul-Servimagnus (Román) y sus socios locales en la principal privatización oficial. Próximo capítulo, la Justicia.
La licitación de la Hidrovía le dejará a Jan de Nul y al Grupo Román sumado los Neuss, Elías y Ondarcuhu el manejo por 30 años de la Vía Navegable Troncal del Paraná.
La suerte de la licitación por la Hidrovía está echada. Pero no ahora que el Gobierno anunció, el jueves a última hora, la preadjudicación al consorcio Jan de Nul – Servimagnus, del magnate de las grúas Alfredo Román, sino desde el mismo momento en el que se redactó el pliego, a medida para el gigante belga y los socios ocultos que se subirán al negocio que está detrás de la principal privatización de la era Javier Milei.
Ámbito anticipó el 13 de abril, apenas se habían abierto los sobres, cuál era el esquema bajo el que se iba a concretar la operación, quiénes eran los jugadores que iban a ocupar el rol de socios locales –el holding de Ricardo Román e hijos y los hermanos Juan y Patricio Neuss-, y los beneficiarios del balizamiento, Juan Ondarcuhu y su alter ego Gustavo Elías. Todo aceitado a través del poderoso asesor presidencial Santiago Caputo. Específicamente, que se había dejado afuera a las dragadoras chinas, por el requisito de que ninguna empresa participante tuviese porcentaje estatal.
Fuente: Gabriel Morini










