EL ESTRÉS HÍDRICO COMENZÓ A AFECTAR EL TRIGO

Hay un 15% de lotes de la región núcleo que ya presentan signos de estrés hídrico, con pérdidas de hojas basales y sectores del lote con pérdidas de plantas. El centro-oeste es la región que más necesita agua.

Las esperanzas de recomponer al trigo de la región y que éste no comience a perder potencial de rinde estaban puestas en la lluvia de este jueves. Sin embargo, la primera quincena de agosto termina con más de lo mismo. Las lluvias no llegaron a la región núcleo. Solo el sudeste bonaerense y la mesopotamia recibieron precipitados destacables, como es el caso de la provincia de Misiones donde los registros superaron, en algunos sectores, los 130 mm o la ciudad de La Plata, con mas de 100 mm.

A la fecha, la falta de agua estaría dejando 150.000 ha regulares de trigo, según las estimaciones realizadas por la Bolsa de Comercio de Rosario. Hay un 15% de los lotes de la región núcleo que ya presentan signos de estrés hídrico: hay pérdidas de hojas basales y sectores del lote con pérdidas de plantas.

En el centro/oeste de la región se necesitan entre  40 a 120 milímetros para alcanzar el estado óptimo de las reservas de agua del suelo. Mientras que en la franja este los valores se reducen a montos entre 10 y 40 mm.

Los pocos milímtros que puedan haber precipitado no serían suficiente para cambiar la realidad hídrica de los suelos regionales que acusan condición de sequía y escasez hídrica en el 60% del territorio.

“Los trigos empezaron a descartar hojas basales. En algunos casos hay pérdidas de plantas”, señalan en Carlos Pellegrini, en el centro sur de Santa Fe.  En el sur santafesino, como en Bigand y en San Gregorio, si bien el trigo mantiene una buena condición, hace falta agua para que sigan así, pero donde no hubo un buen manejo del barbecho aparecen rodeos con efectos por la falta de agua.

En el noroeste de Buenos Aires, como en Gral. Pinto, empiezan a verse trigos con hojas basales desecadas. “Es importante que llueva durante agosto para mantener el actual potencial de rinde”, señalan. En el noreste bonaerense, como en San Pedro y Baradero, si bien el trigo está en muy buenas condiciones, están esperando la lluvia para mantener esa condición.

En el sudeste de Córdoba, como en Corral de Bustos, los lotes de inferior calidad o los sectores de suelos más flojos dentro de un mismo lote, ya empezaron a perder plantas hace diez días. “El trigo se está quedando sin nafta. Esto está ocurriendo porque “el tanque” con el que partimos nos permitía llegar hasta acá sin depender de las lluvias. De aquí en adelante dependemos de lo que pase, sino el rinde se verá afectado negativamente”, concluyen los técnicos que reportan a la BCR.